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El pentacampeón armaría un equipo modesto para la próxima temporada

Fuentes cercanas a la dirigencia confirmaron a Enredacción.com.ar, que la disciplina del básquet de San Lorenzo, tiene una deuda activa mayor a los 650 mil dólares, que debe saldar, para que FIBA le permita volver a contratar jugadores.

La salida de Marcelo Tinelli del club de Boedo dejó al pentacampeón del básquet argentino sin el aporte económico para armar un equipo competitivo. Las deudas con jugadores, juicios y sanciones del Tribunal de Arbitraje (TAS) de FIBA lo ponen en un lugar de incertidumbre hacia el futuro.

Acostumbrado a las grandes luces internacionales y el dominio absoluto de la Liga Nacional, con cinco títulos consecutivos y dos Ligas de las Américas, San Lorenzo quedó patas para arriba con la licencia que decidió tomarse su presidente.

Al mando quedó Horacio Arreceygor, vicepresidente 1°, quien desde un primer momento dejó en claro que habrá una fuerte rebaja del presupuesto en todas las disciplinas del club. La realidad económica es preocupante, ya que la deuda creció 41 millones de dólares entre 2015 y 2020.

Fuentes cercanas a la dirigencia confirmaron a Enredacción, que la disciplina del básquet tiene una deuda activa mayor a los 650 mil dólares, que debe saldar, para que FIBA le permita volver a contratar jugadores. La cifra es importante, pero no imposible de subsanar para una institución histórica del fútbol argentino.

Según pudo averiguar este medio, hay varios dirigentes que sostienen que lo ideal es seguir en competencia y sostener un deporte que le dio tantísimas alegrías al hincha azulgrana en los últimos años, y que además es un símbolo de la vuelta a Boedo.

De esta manera, el presidente en ejercicio quiere escuchar a todas las partes, para consensuar cuál es la mejor decisión: continuar con menos presupuesto o vender la plaza. Para eso será fundamental la búsqueda de un sponsor que esté dispuesto a “blanquear” la deuda.

Este martes hubo una reunión de un grupo de dirigentes con Fabián Borro, presidente de la Confederación Argentina (CAB) y el 29 de junio está pactada una reunión con algunos socios para definir la venta de 1000 abonos para ver si cuentan con el apoyo social.

La situación es crítica y abre otro interrogante: Qué pasará con las figuras que tenía el plantel la temporada pasada. Por ahora, todo indica que la mayoría emigrará a otros equipos y en algunos casos al exterior.

El único que tiene contrato asegurado es Máximo Fjellerup. Nicolás Romano ya firmó con Instituto, pero en la lista aparecen “Penka” Aguirre, Kevin Hernández, Roberto Acuña y Facundo Piñero como los nacionales más buscados en el mercado.

 

Ignacio Garcia Iturriza

Enredaccion.com.ar